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Zapatos, un escritorio con libros, revistas, flores, un ordenador, velas, mis cosas...¿ que mas quiero?

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sábado, 19 de octubre de 2013

POR AMOR AL ARTE


¡¡ Estoy completamente enamorada de Herb y Dorothy Vogel !!

A inicios de los años 60, el empleado de correos Herb y la bibliotecaria Dorothy se propusieron, a pesar de sus escasos recursos económicos y animados por una gran pasión, dedicarse al coleccionismo. Se casaron en 1962 y se esforzaron por sobrevivir con el sueldo de la mujer para poder destinar todo el salario de Herb a la adquisición de obras de jóvenes artistas emergentes y todavía praticamente desconocidos. Se trataba principalmente de obras minimalistas y conceptuales, pues el Pop Art y el Expresionismo Abstracto estaban fuera del alcance de sus bolsillos.
Día tras día, la pareja empleaba todo su tiempo libre en visitar exposiciones, galerías y sobre todo talleres de artistas con quienes solían establecer relaciones de amistad. Herb y Dorothy se guiaban más por intuición que por las opiniones de críticos y galeristas, compraban lo que les gustaba y escogían las obras de los artistas que apreciaban personalmente. No obstante, existía un condicionante, ya que las obras debían ser lo suficientemente pequeñas como para caber en su casa de Manhattan. En su diminuto apartamento de dos habitaciones, la acumulación de obras de arte limitaba día a día el espacio disponible, de manera que acabaron custodiando cuadros hasta debajo de la cama. Todo estaba tan repleto de cosas que, a primera vista, cualquiera pensaría que Herb y Dorothy sufrían del síndrome de Diógenes.


la pareja en su casa





 

cartel del documetal

En este contexto, el filme biográfico Herb & Dorothy 50X50 –continuación de Herb & Dorothy (2008)–, que se estrena estos días en el ICF Center de Nueva York, documenta una historia atípica que se convierte en la excepción que confirma la regla. Dirigido por Megumi Sasaki, Herb & Dorothy 50X50 nos brinda una buena ocasión para pensar en otro tipo de coleccionismo que nace de la pasión, de la generosidad y del verdadero amor por el arte, pues es un coleccionismo que representa, sobre todo, una inversión de energías en la búsqueda del conocimiento. Al margen de cualquier consideración sobre el documental, la historia de los cónyuges Herb y Dorothy Vogel es en sí misma tan bella e instructiva que merece ser recordada.
Finalmente, cuando también la NGA se quedó pequeña para las aproximadamente 4000 pieza acumuladas durante medio siglo de amor por el arte, la pareja decidió repartir su colección, valorada en varios millones de dolares, entre los museos de los 50 estados americanos, destinando 50 obras a cada uno de ellos. Desde entonces y hasta la reciente muerte de Herb, a los 89 años de edad, la búsqueda y el acopio de obras de arte continuó ocupando el tiempo libre de esta extraordinaria pareja que siempre se mantuvo fiel a sus principios y nunca confundió el valor artístico con el económico.













source : wikipedia 
 source:  www.experimenta.com

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