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Zapatos, un escritorio con libros, revistas, flores, un ordenador, velas, mis cosas...¿ que mas quiero?

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martes, 15 de enero de 2013

PEDIR PERDÓN O DISCULPARSE



Me pregunto por qué hay personas a las que no puedes decirles nada , incluso cuando la dices sin levantar la voz, les dices cualquier cosa que no les gusta o cualquier cosa que no les sienta bien por el motivo que sea y recibes un sermón o una bronca, me pregunto si hay que callarse para siempre y no decir nada por "miedo" a que el otro no te eche la reprimenda ( cosa que , seamos sinceros,  aburre y cansa además de decepcionar ) y me pregunto : ¿ entonces de que forma le hago saber lo que me hubiera gustado decirle, lo que esperaba o lo que pensaba ? ¿ se lo digo actuando , haciendo-me la feliz ? ¿como si le estuviera contando un cuento , a un niño de 5 añitos ? ¿ como si nada , para que no se enfade ?   Me pregunto por qué hay personas a las que no puedes hacerles nunca ni la más mínima observación sin que se ofendan y por qué hay personas con las que nunca puedes hablar estando seria , a veces dolida,  me pregunto por qué incluso estando un poco molesta tampoco puedes decir ni pío sin que se pongan a la defensiva en lugar de intentar entender tu punto de vista y ponerse en tu lugar... como si las cosas las hiciéramos para fastiadiar o para j...r, me pregunto si es una  cuestión de paciencia, de madurez, de autocontrol o de no tratar, ni decir a los demás cosas que ni te gustaría que te hicieran ni te gustaría te dijeran a ti.  Espero tener la respuesta en breve , sobre todo porque todos nos equivocamos , yo la primera e intento disculparme a la primera de cambio. Y leyendo , me he encontrado con frases que me han hecho reflexionar aún mas , si cabe ...
"Admitámoslo -no siempre es fácil llevarse bien con los hermanos, los padres y los amigos. Nadie es perfecto, y todos hacemos a veces cosas que nos hacen meternos en problemas. Aprender a pedir perdón puede ayudarnos mucho. Pedir perdón es lo mismo que disculparse. Al pedir disculpas, una persona está diciendo que siente o le sabe mal el daño que ha causado, incluso aunque no lo haya hecho a adrede. Cuando una persona se disculpa, también puede añadir que intentará enmendarse en el futuro. Asimismo, la disculpa también puede ir acompañada de una promesa de reparar o sustituir lo que se ha roto, o la persona se puede retractar de algo que ha dicho.
Cuando le pides perdón a alguien -y lo haces sinceramente- significa que te has detenido a pensar en cómo puede haberse sentido esa persona por algo que tú has dicho o hecho. Cuando te detienes a pensar en los sentimientos de otra persona, empieza a saberte mal tu comportamiento. Y, si has hecho algo que sabías que estaba mal, es posible que hasta te avergüences de ello. Incluso aunque lo que ha ocurrido haya sido un accidente o lo hayas hecho sin querer, probablemente te seguirá sabiendo mal haber herido los sentimientos de otra persona. Después de disculparte, es posible que te sientas un poco mejor (lo que probablemente también le ocurrirá a quien reciba tus disculpas). Cuando una persona pide disculpas con tacto, lo más probable es que se sienta mejor por haber intentando arreglar las cosas. Cuando pidas disculpas a alguien, es posible que esa persona también se disculpe contigo.  Es posible que te tengas que disculpar cuando hagas daño a alguien, hieras sus sentimientos, o pierdas algo que le pertenece. También puedes tener que hacerlo si rompes algo (incluso accidentalmente) o si haces algo que sabías que estaba mal -como mentir o saltarte una norma adrede. Y también si haces algo que tus padres te han prohibido o no haces algo que se supone que deberías hacer.
Todos nos enfadamos con otras personas de vez en cuando. Enfadarse no es malo -y no es nada por lo que nos debamos disculpar- pero es importante saber cómo debemos decirle a la persona con quien nos hemos enfadado por qué nos hemos enfadado. Cuando los niños pequeños se enfadan, pueden pegarse, darse patadas o chillarse. No tienen mucho autocontrol, y pueden no haber aprendido todavía que está mal pegar a otra persona cuando uno está enfadado. Pero, cuando crecen y aprenden a utilizar palabras, saben que es mejor hablar que pegar, dar patadas o chillar cuando uno está enfadado. Aprenden a expresar sus sentimientos verbalmente, es decir, con palabras. Por supuesto, las palabras que emplean cuando están enfadados pueden ser más fuertes o duras de lo habitual -pero no es preciso que sean despreciativas o insultantes. Puedes decirle a una persona que estás enfadado sin dejarla por los suelos ni insultarla. Puedes expresar cómo te sientes con sinceridad sin ser maleducado. Pero a veces te domina el enfado y puedes llegar a perder el autocontrol. Cuando pierdes los estribos, puedes decir cosas desagradables, insultar, empujar o pegar a otro niño. Pero después probablemente te darás cuenta de que, incluso aunque tuvieras derecho a enfadarte, no te has comportado correctamente. Será entonces cuando, sin lugar a dudas, deberías disculparte.
Pedir perdón cuando uno necesita hacerlo es lo correcto. Disculparse es una buena cosa. Pero, en sí, puede no bastar para que todo vuelva a ser como antes. A veces, junto con la disculpa, la persona necesita reparar el error o decir que intentará no volverlo a hacer nunca más. A veces, tener un detalle con la persona después de disculparte ayuda a hacerle ver que lo sientes realmente y quieres volver a ser su amigo. A veces, un "lo siento" sincero lo arreglo todo inmediatamente. Otras veces, una persona puede tardar cierto tiempo después de recibir tus disculpas en sentirse tan cerca de ti como antes. Tal vez tengas que darle tiempo. Incluso después de haber pedido perdón, es posible que siga sabiéndote mal lo que dijiste o hiciste -pero podrás estar satisfecho por haberte disculpado y haber tomado la decisión de mejorar.                                                                                        Cuando alguien te pida perdón por algo, es posible que no te sientas con ganas de volver a ser su amigo inmediatamente. También es posible que, si una persona que se ha portado mal contigo repetidamente no cambia, dejes de querer ser su amigo. Tal vez encuentres un alivio por el hecho de que esa persona se te haya disculpado -y te alegres de que, por lo menos, se haya dado cuenta de que se portó mal contigo. Pero, si sigue hiriendo tus sentimientos o comportándose de un modo que te hace daño, es posible que las cosas nunca vuelvan a ser como antes. El mero hecho de que una persona se disculpe contigo no significa que estés obligado a volver a ser su amigo. Eso es algo que sólo depende de ti."


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